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Windows en Mac OS X

Una de las preguntas que se hace la gente cuando compra un Mac por primera vez es: ¿cómo hago para ejecutar aplicaciones de Windows? La solución más sencilla es hacer uso de una máquina virtual. Si bien, esa opción no es la mejor, pues en la mayoría de los casos la mejor opción es usar Wine, siempre que sea compatible con esa opción en concreto. Pero hoy hablaremos de la opción “sencilla” …

Instalando Windows 10 en Parallels

Parallels Desktop para Mac es el gestor de máquinas virtuales más popular para macOS, junto con VMware Fussion, que cada vez cobra también más popularidad.

¿Y qué nos permite hacer Parallels? Esta herramienta nos permite crear máquinas virtuales de cualquier tipo. Pero lo más interesante son sus opciones, ya que incluye las opciones solicitadas por los profesionales, pero también trae asistentes para aquellas personas más nuevas en el ámbito.

Así, crear máquinas virtuales con Android, Ubuntu, Fedora, Debian o CentOS está al alcance de cualquiera. Pues es el propio Parallels el que crea y configura la máquina virtual, y descarga e instala el sistema operativo en ella.

Con Windows ya es algo más lo que tenemos que hacer, pues aquí ya tendremos que descargar nosotros mismos el sistema operativo, pues es de pago. Aún así, Parallels también se encargará de la creación y configuración de la máquina virtual. Así como de todo el proceso de instalación, haciendo que la instalación de Windows sea rápida e indolora.

Unas aclaraciones previas a tener en cuenta …

Si quieres tener un Windows 100% funcional en macOS, una máquina virtual puede ser una buena opción. Aunque, hay varias cosas a tener en cuenta antes.

La primera es que el rendimiento no será tan bueno como el de instalarlo de manera nativa con BootCamp. La segunda es que la máquina virtual de partida ocupará unos 20GB, que dependiendo de qué programas instales podrá crecer. Además, para crear máquinas virtuales se recomienda tener al menos 4 GB de memoria RAM y un procesador de doble núcleo, aunque recomiendo encarecidamente tener 8 GB de RAM.

Dicho esto, comencemos …

Guía paso a paso para instalar Windows 10 en una máquina virtual con Parallels

El primer paso será descargar el archivo de instalación (ISO) de Windows 10 desde la página web oficial. Esto no lo vamos a explicar, pues depende del caso de cada uno.

El segundo paso será abrir Parallels (o instalarlo en caso de no tenerlo todavía). Nada más abierto nos saldrá la lista de máquinas virtuales que tengamos.

Máquinas virtuales en Parallels Desktop para Mac

Aquí nosotros deberemos darle al “+” para añadir una nueva. En caso de no tener ninguna máquina virtual todavía no hay ningún problema, pues nos saldrá el asistente de creación directamente.

Crear una máquinas virtual en Parallels

Una vez aquí le daremos a donde dice “Instalar Windows u otro SO mediante un DVD o archivo de imagen”. Comentar que en la barra de abajo tenemos los sistemas operativos que Parallels también es capaz de descargar automáticamente.

A continuación nos pedirá por el archivo de imagen. En esta pantalla nos saldrán las imágenes ISO que encuentre. En caso de no salir la de Windows, arrastraremos a la ventana el instalador de Windows descargado (en formato ISO).

Imagen de disco de Windows 10

A continuación nos hará dos preguntas importantes. La primera es si queremos hacer una instalación express. Si marcamos esa opción, que es lo que recomendado, será Parallels el que se encargue de toda la instalación.

Además, también nos preguntará por la clave de activación de Windows. En la mayoría de los casos desearemos dejar marcada esta opción e introducir el código de activación en la parte de abajo. Aún así, en algunos casos es posible que no tengas que poner clave de activación, como por ejemplo en versiones de prueba o betas.

Yo personalmente en este paso dejé marcadas ambas opciones y puse el mi código de activación (el cual puedes conseguir en la web oficial de Microsoft).

Instalación de Windows 10 simplificada gracias a Parallels

A continuación se nos preguntará por el modo de Parallels. Esto es algo propio de esta aplicación, y su finalidad es optimizar la máquina virtual para el uso que vayamos a darle. En mi caso seleccioné “Desarrollo de Software”, pues lo voy a usar para instalar Visual Studio, pero vosotros deberéis seleccionar el perfil que mejor se ajuste con el uso que le vais a dar la mayor parte del tiempo.

Modos de configuración de Parallels

Por último, deberemos darle un nombre a la máquina virtual. En mi caso voy a llamarle “Windows 10”, pero aquí podéis poner el nombre que creáis que más fácil os será de identificar posteriormente. Además, también podremos seleccionar la ubicación, aunque yo personalmente lo dejé en la ubicación por defecto.

Además, también podemos marcar la casilla de “Personalizar la configuración antes de la instalación”. En ese caso, al darle a “Siguiente” os saldrá una ventana para que configuréis los parámetros de la base de datos (núcleos, memoria RAM, memoria de vídeo, tarjeta de red, …). En mi caso no voy a marcar esta opción, pues dejaré que Parallels seleccione la configuración óptima por mi. En caso de no saber de máquinas virtuales, se recomienda dejarla sin marcar, tal y como se puede ver a continuación.

Creando una máquina virtual de Windows 10

Una vez hecho esto Parallels comenzará a hacer su magia. Comenzará a instalar automáticamente Windows 10 sin que nosotros tengamos que tocar nada más.

Instalar Windows en Mac

Una vez instalado Windows 10, también sin que nosotros toquemos nada comenzará a configurar el nuevo sistema operativo en base a los ajustes que tengamos en macOS o Mac OS X.

Configuración de Windows 10 en la máquina virtual en macOS

Una vez finalizado este proceso aparecerá nuestro escritorio. Y como comprobaréis, no hemos necesitado tocar nada para que Windows se instalase y configurase. Sencillo, ¿verdad?

Windows 10 en Mac OS X

La integración de Windows en macOS gracias a Parallels

Parallels es una aplicación de pago. Por ello, podemos esperar varias características interesantes en ella.

Uno de sus mayores fuertes es la optimización que tiene en los Mac, además de la integración que ofrece con macOS. Así, por ejemplo, desde Windows podremos ver los archivos de nuestro Mac y viceversa. Además, el portapapeles se comparte, y se permite pinchar y arrastrar entre el sistema operativo virtual y el huésped.

Pero sin duda, la característica más interesante es Coherence. Éste se activa con el cuarto botón azul que aparece en la barra superior de la ventana de la máquina virtual. Lo que hace este es hacer que el escritorio de Windows se fusione con el de macOS. De esta forma, las aplicación de Windows se verán como aplicaciones de macOS.

Conclusión

Quizás la mayor pega de Parallels sea su precio, pues es una aplicación cara. Por ello, en breves lanzaremos otro artículo explicando como instalar Windows en macOS con VirtualBox, una aplicación similar pero gratuita (y de software libre), aunque con menos comodidades.

¿Qué opinas? ¿Necesitas usar aplicaciones de Windows en tu Mac? ¿Qué método usas? ¿Prefieres usar BootCamp, máquina virtual o Wine?

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Soy Xoán Carlos Cosmed Peralejo, una mente curiosa con forma de estudiante de "Ingeniería de Tecnologías de Telecomunicaciones" en Vigo. Amante de la ciencia y la tecnología.