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Diferentes estudios mostrados por el diario estadounidense The Wall Street Journal ponen de manifiesto que los usuarios somos sexistas a la hora de elegir voces para los asistentes virtuales, aunque en algunos casos estemos condicionados por los desarrolladores de los mismos. Tanto hombres, como mujeres preferimos una voz femenina, ya que la encontramos más cálida y acogedora.

Voces femeninas por defecto en los asistentes virtuales

El cargo de asistente personal, desempeñado tradicionalmente por mujeres, parece que ha mantenido su género al pasarse al terreno de lo virtual. Microsoft y Amazon también realizaron sendos estudios, llegando a la misma conclusión, preferimos las voces femeninas. Pero Alexa y Cortana no sólo son femeninas por defecto, si no que ni siquiera ofrecen la posibilidad de configurar una voz masculina.

Joven hablando con Skype

En cambio, Siri se desbanca ahí de sus rivales. Aunque por defecto se trata de una voz femenina, sí da la opción de que el usuario la cambie si lo prefiere en sus dispositivos iOS. Como curiosidad, sólo hay cuatro idiomas donde la voz de Siri por defecto es masculina, estos son el árabe, el francés, holandés e inglés británico.

Preferimos un género u otro de voz dependiendo del fin de la misma

Otro estudio realizado por la Universidad de Stanford revela que las preferencias para el género de las voces, fuera de los asistentes virtuales, depende del uso que tenga la misma. Si por ejemplo queremos aprender sobre ordenadores, preferimos voces masculinas. En cambio, para temas referentes a relaciones personales o amorosos, tanto los hombres como mujeres, preferimos una voz femenina.

La redactora de The Wall Street Journal, Joanna Stern, nos invita a todos a cambiar la voz de Siri por una masculina, para así desafiar estos estereotipos. Si quieres hacerlo, es tan fácil como dirigirse a los Ajustes, Siri, Voz de Siri y elegir la opción de Hombre.

Y tú, ¿qué voz tienes configurada para Siri?, ¿la prefieres femenina o masculina?

Ingeniero de Edificación que estudia Informática. Me apasiona la tecnología desde que, de niño, trasteaba con un viejo 286 con pantalla monocroma. Me introduje en el mundo Apple con un iPod, al que siguió un MacBook blanquito, a partir de ahí no pude parar.