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Curiosa historia la del Doctor Dan Dwyer, donde hacía caso omiso a las advertencias de Apple para que actualizara su iPhone 7 a una versión de iOS más reciente. Tras declinar las recomendaciones de su terminal en varias ocasiones, un día no pudo evitarlo y este se actualizó automáticamente sin su consentimiento. Hecho que derivó a una una denuncia de unos 200 dólares por no ofrecerle el derecho a decidir.

Es cierto que iOS suele ser muy molesto con las notificaciones, donde aceptas sus peticiones o verás una notificación permanente y algún recordatorio cada cierto tiempo para que finalmente accedas a sus indicaciones. Lo mismo ocurre con Apple Pay, donde incluso se llegó a denominar como un “acoso” para el cliente.

Lo cierto, es que Apple suele aplicar actualizaciones para mejorar el sistema, ya sea por seguridad o por rendimiento. Aunque esto último ha sido muy cuestionado con la llegada de iOS 11. El médico declara lo que muchos usuarios piensan, “no actualizo mi iPhone porque cada vez que lo hago el terminal va peor”.

Apple, un médico, una denuncia y viceversa

El médico que protagoniza esta historia no busca hacerse millonario con una noticia tan llamativa como esta, todo lo contrario. Reclamó a Apple 200 dólares en concepto de su minuta por el tiempo perdido al intentar contactar con Apple para que estos le ofrecieran una solución al respecto. El dinero reclamado (en caso de recibirlo) no será para él, si no que lo donará a un banco de alimentos. Es más, cuando interpuso la demanda, el propio funcionario le preguntó que “¿Por qué sólo 200 dólares?”, a lo que este respondió que no buscaba dinero, sólo el derecho a decidir.

El Doctor Dwyer simplemente quería seguir utilizando su iPhone 7 con normalidad, donde la versión en la que se encontraba funcionaba perfectamente. Ya se había acostumbrado a los continuos avisos de iOS para que actualizara su terminal, donde siempre declinaba la petición. El Doctor Dwyer afirma que el iPhone es una herramienta de trabajo para estar en contacto con sus pacientes, donde ciertas consultas las realiza a través de su terminal. En un caso más extremo, afirma que el tiempo en el que el iPhone se quedó “inutilizado” por la actualización, podría haber recibido una llamada de urgencia, donde por suerte, no ocurrió.

Cuando estuvo en contacto con Apple, le explicaron que no podían ayudarle para regresar a un versión anterior de la cual Apple ya no firmaba. Le ofrecieron todas las disculpas posibles, incluso le pasaron con un departamento superior. Al ver que las conversiones no llegarían a ningún puerto, fue cuando decidió pasarle su minuta por el tiempo perdida. El servició técnico de Apple le explicó que no podían hacer eso, así que cruzó la calle e interpuso la demanda.

De momento no hay ninguna respuesta por parte de Apple al respecto.

¿Qué te parece la acción del Doctor Dwyer? ¿Crees que Apple fuerza a sus clientes con las notificaciones permanentes?