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Apple

Vía Buildzoom hemos podido saber que Apple ha tramitado un permiso de construcción para un proyecto de un centro de datos denominado bajo el nombre en código “Proyecto Isabel”. Este proyecto contribuiría a ampliar la presencia de la compañía en los centros de datos del norte de Nevada, ya de por si, muy importante.

El nuevo centro de datos de Apple, 35.000 metros cuadrados y 50 millones de inversión

El permiso de construcción, presentado y retirado el pasado 2 de febrero, está bajo la tipología de nueva superficie. En el documento se observa que Apple aparece como cliente del Proyecto Isabel, consistente en un centro de datos de 372.893 pies cuadrados, lo que equivale a unos 35.000 metros cuadrados. El proyecto incluye además un edificio de administración, un garaje para estacionamiento y un superficie generadora de energía, todo ello valorado en 50.720.906 dólares. La ubicación exacta sería en el 21505, Reno Technology Parkway, en Reno, Nevada.

Orden de ampliación centro de datos

Proyecto Isabel no es el único que Apple quiere desarrollar

Aunque no se conoce ningún detalle oficial sobre los planes que tiene Apple para la construcción de este nuevo centro de datos, si que ha compartido recientemente sus planes para otros centros también en Nevada. A comienzos de año comunicaba su intención de ampliar sus operaciones relacionadas con la energía solar, al comenzar la ampliación de una planta ya existente. Se prevé que cuando esté terminada podrá generar más de 200 Mw extra. Un proyecto que en Cupertino esperan tener funcionando para finales de 2019.

Además, bajo el nombre en código de Proyecto Huckleberry, podría estar planeando la construcción de un grupo de centros de datos y edificios de apoyo. Éstos se ubicarían junto a una zona donde Apple ha ido invirtiendo con numerosas ampliaciones a lo largo de los últimos años y que se conoce como Proyecto Mills.

¿Qué te parece que Apple invierta en este tipo de instalaciones?

Ingeniero de Edificación que estudia Informática. Me apasiona la tecnología desde que, de niño, trasteaba con un viejo 286 con pantalla monocroma. Me introduje en el mundo Apple con un iPod, al que siguió un MacBook blanquito, a partir de ahí no pude parar.